
Me equivoqué contigo, me equivoqué en creerte,
me equivoqué en confiar, pero sobre todas las cosas
me equivoqué en pensar que sólo estaba idealizando en ti
la persona que buscaba, me equivoqué porque pese a los errores,
pese a tus mentiras, pese a tu engaño,
yo sólo estaba divirtiéndome, estaba mirándome de nuevo,
estaba recordándome como sentir, me estaba permitiendo,
después de un largo silencio, después de una larga pausa,
después de un tiempo que pareció eterno,
después de tantas lágrimas, de tantas preguntas sin respuestas,
de tantas sonrisas muertas, de tantas palabras enmudecidas,
después de tanto desgarro, de tanta ausencia,
de tanto extrañar, de tanto no poder,
después de un largo sendero me empecé a encontrar,
me empecé a recordar, empecé a sonreír y te cruzaste tú,
pero quizás hubiera podido ser cualquier otro
y pese a ello hubiera sentido de la misma forma,
porque me estaba soltando, me estaba dejando,
estaba disfrutando de cada momento sin mirar al costado,
sin mirar hacía atrás, sin preocuparme por el futuro,
estaba llevándome sin prestar mucha atención
porque iba reconociéndome, reencontrándome,
me equivoqué al pensar que fue amor,
me equivoqué, no era de vos sino de mí de quien estaba disfrutando.